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Colombia y Brasil lideran en América Latina en atención domiciliaria, con modelos de cuidados avanzados

Colombia y Brasil lideran en América Latina en atención domiciliaria, con modelos de cuidados avanzados

Colombia y Brasil lideran en América Latina en atención domiciliaria, con modelos de cuidados avanzados

La atención domiciliaria en salud —una modalidad en la que el paciente recibe servicios médicos en casa— gana relevancia en América Latina como respuesta a la escasez de camas hospitalarias, el envejecimiento poblacional y la necesidad de una atención más personalizada y humanizada.

Así lo explicó Sonia Lucía Arias Hoyos, presidenta de la Asociación Iberoamericana de Atención Domiciliaria en Salud (ASIADES) en entrevista con Maribel Ramírez Coronel y José Luis Cárdenas, para Salud en Serio.

¿Qué es atención domiciliaria y qué es hospitalización en casa?

Arias Hoyos definió la atención domiciliaria como una modalidad en la que el paciente recibe “todos los servicios en la comodidad de su hogar”, con una gama que incluye rehabilitación, visitas médicas, cuidados de enfermería, procedimientos, curaciones e incluso cuidados paliativos.

En contraste, la hospitalización domiciliaria se refiere a pacientes que, por su condición, “deberían estar hospitalizados”, pero pueden recibir en casa los mismos cuidados clínicos que tendrían en un hospital. Puso como ejemplo a una persona que inicia tratamiento intravenoso por neumonía o infección urinaria en el hospital y continúa el manejo en casa con enfermería, medicamentos y seguimiento médico, “como si estuviera en el hospital pero está en su casa”.

De la atención en casa a los “cuidados avanzados en el hogar”

La presidenta de ASIADES señaló que el sector avanza hacia un modelo de cuidados avanzados en el hogar, con protocolos y tecnología que ya se implementan en Europa y Estados Unidos para condiciones de mayor complejidad, como insuficiencia cardiaca y accidentes cerebrovasculares. Este salto, dijo, fue impulsado por la telemedicina durante la pandemia.

¿Por qué crece este modelo?

Entre las razones principales, Arias Hoyos destacó:

Escasez mundial de camas hospitalarias y congestión en urgencias, que obligan a buscar alternativas para agilizar el “giro cama” y atender parte de los casos en casa.

Envejecimiento poblacional, que incrementa la demanda de cuidados continuos, especialmente en personas con múltiples patologías.

Un enfoque más personalizado y humanizado, ya que el profesional puede conocer el entorno del paciente y realizar una valoración integral: clínica, funcional, familiar, social.

Un servicio hasta 38% más económico que el hospital, según evidencia internacional

Arias Hoyos subrayó que estudios en Estados Unidos y Europa apuntan a que la atención domiciliaria puede ser hasta 38% más económica que la hospitalaria y, además, es “más fácil crecer un servicio domiciliario que hacer infraestructura hospitalaria”.

En países como Francia, Israel y Reino Unido, agregó, la atención domiciliaria se está utilizando como política pública para responder a estas presiones del sistema.

Ventilación mecánica en casa: una realidad en Colombia desde hace dos décadas

En el caso de Colombia, Arias Hoyos afirmó que el país ya maneja desde hace años pacientes con ventilación mecánica en casa, con tecnología adaptada al hogar, visitas médicas diarias y enfermería 24 horas, además de insumos, medicamentos y laboratorios periódicos. “Tengo pacientes que llevan 15 años sin pisar una clínica”, señaló.

Regulación: la gran diferencia regional

Ante la pregunta sobre el avance de los países, la presidenta de ASIADES fue clara: Colombia y Brasil están entre los modelos más desarrollados en América Latina.

En Colombia, explicó, existe un sistema de habilitación con estándares específicos —talento humano, guías clínicas, interdependencia de servicios, infraestructura, entre otros— vigilados por autoridades sanitarias. Brasil, por su parte, cuenta con grandes operadores como Home Doctor, con cobertura nacional casi completa.

Argentina también tiene trayectoria (allá se conoce como “internación domiciliaria”), mientras que Chile avanza con regulación y modelos especializados, incluso para pacientes ventilados. España, dijo, es referente por su “hospitalización a domicilio” integrada desde los hospitales y por el desarrollo de medicina avanzada en el hogar.

En contraste, en México: “Hay empresas que lo hacen muy bien, pero son pequeñas y son pocas”, y falta un marco regulatorio que dé certidumbre y permita escalar el modelo.

Barreras: interoperabilidad, brecha digital y formación

Entre los principales retos, Arias Hoyos identificó:

Interoperabilidad: que las historias clínicas de atención primaria, hospitalaria y domiciliaria “se hablen entre sí”, para continuidad de atención y mejores resultados.

Brecha digital y conectividad, especialmente en zonas apartadas.

Formación de talento humano: la atención domiciliaria casi no aparece en planes universitarios, pese a que exige competencias distintas, desde trabajo en equipo, comunicación, manejo de duelo y valoración integral del hogar, hasta procedimientos complejos en contextos con menos apoyo inmediato que un hospital.

ASIADES busca estándares regionales y una agenda pública

Arias Hoyos explicó que ASIADES trabaja con tres roles: uno diplomático (puente entre gobiernos y experiencias internacionales), otro de estándares de calidad y acreditación, y uno de formación (diplomados, certificaciones, webinars y masterclasses). Uno de los objetivos centrales es construir estándares comunes en la región, ya que —subrayó— aún no existen referentes uniformes “ni a nivel mundial”.

Para la asociación, el mensaje de fondo es que la atención domiciliaria debe verse como una modalidad real de atención —no un complemento— y que invertir en tecnología, formación e integración digital puede ser más costo-efectivo que seguir ampliando infraestructura hospitalaria.

“Es el futuro de la atención de salud”, concluyó.